Pablo Rubio: La cocina marroquí por Pablo Rubio

La cocina marroquí por Pablo Rubio

 

Para Pablo Rubio, la actividad culinaria marroquí se puede considerar de gran riqueza y diversidad, debido  a la interacción que ha llegado a tener con otras culturas externas. La cocina marroquí, con excepción de los platos típicos, puede considerarse como una mezcla de gastronomías procedentes de los bereberes, moriscos, Oriente Medio, mediterráneo y Africano. La cultura culinaria de Marruecos cubre no sólo los alimentos sino también las tradiciones culinarias como el dyafa (una especie de banquete marroquí).

La cocina marroquí es muy sencilla como corresponde a las cocinas populares, tiene mucho en común con otras cocinas del Magreb pero se diferencia de ellas porque es la única de ellas que no ha recibido la influencia de la cocina turca ya que el imperio otomano no llegó con sus dominios al territorio del actual Marruecos. Es una cocina predominantemente familiar: un proverbio marroquí dice: Mâ kainsh el-kalâm ala etta3âm, “durante la comida, no se habla”. Su rasgo principal es el uso de lo dulce y lo salado como por ejemplo la bastela , cuscus con verduras y tfaya, lo que la acerca a las cocinas de Extremo Oriente. Hoy en día algunos platos marroquíes tienen reminiscencias de la cocina sefardí, destaca Pablo Rubio.

Se trata de una cocina elaborada de forma casera, en la que participan fundamentalmente sólo mujeres (dada), el espacio de la cocina es tradicionalmente en Marruecos un lugar femenino donde los hombres permanecen fuera. Las recetas de los platos pasan de madres a hijas por tradición verbal, lo que asegura su continuidad en el tiempo, afirma Pablo Rubio.

La cultura indígena en Marruecos es bereber y en la actualidad continúan siendo un porcentaje mayoritario de la población. En el año 683 Marruecos fue invadida por los árabes y ellos continuaron la conquista hasta la península Ibérica. Esta invasión hizo que la cocina marroquí tuviera influencias del mediterráneo gracias a su intercambio con el Al-Ándalus.

Según  Pablo Rubio, estudiosos de la cocina de Marruecos indican que los alimentos básicos se concentran en cuatro platos básicos: el cuscús (elaborado con semolina) y que participa en muchos platos marroquíes, la bastela denominada también ‘pastilla’ o ‘bastilla’, el mechui de cordero y el cuarto es el djej mcharmel preparado con carne de pollo, limones encurtidos  y olivas. De todas formas los ingredientes disponibles se encuentran englobados dentro de la cultura islámica y sus normas dietarias, por lo que se respetan las leyes establecidas al respecto.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *